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5 Claves para mejorar tu autoestima

Chica contenta escuchando música

Cuando hablamos de autoestima, nos referimos a cómo nos vemos a nosotros mismos y si nos gusta o no. La autoestima se forma a partir del autoconcepto que tenemos de nosotros mismos respecto a múltiples aspectos: nuestra capacidad intelectual, apariencia física, las posesiones que tenemos, nuestras características de personalidad, etc…A estas características propias les damos un valor que oscila entre lo positivo y negativo y esto es lo que llamamos autoestima.

Pero ¿cómo se forma la autoestima? A partir de las experiencias tanto positivas como negativas que pasamos a lo largo de la vida y de las relaciones que tenemos con los demás. Tener una baja o sana autoestima se relaciona directamente con nuestra forma de comportarnos, de sentir y de relacionamos con los demás.

¡La autoestima se puede mejorar!

Es un camino personal y constante en el día a día donde vamos aprendiendo a conocernos, querernos y valorarnos como somos. Es un trabajo de aceptación.

Aquí van…

5 Claves para mejorar tu autoestima

1. Da valor a lo importante.

Es verdad que estamos sometidos a mucha presión, en cuanto a cánones de belleza se refiere y a expectativas sobre las cosas que tenemos qué comprar o tener. Todos tenemos que ser guapos, sanos, atléticos, y tener muchas cosas, además de poder viajar tantas veces como deseemos. Esto está bien, siempre en su justa medida, pero no podemos querernos más o menos en función de estas características. No dejan de ser cosas banales y superficiales. Además, muchas personas que tienen estas cosas tiene la autoestima baja… ¿entonces? Parece que aquí no están las claves para sentirnos bien con nosotros mismos. Por favor…mira dentro de ti y se consciente de todas las cualidades buenas que tienes, descubre tus aficiones y potencialidades y las cosas que realmente te hacen feliz.

2. No te compares.

Todos en cierto momento dado nos comparamos con las personas que tenemos al rededor, ya sean conocidos o no, pero… ¡Cuidado! La continua comparación con los demás, y sobre todo con aquellos que consideramos «mejores» «más guapos» «más felices» «más ricos» no es más que un ejercicio de por así decirlo de machaque personal. Normalmente nos comparamos con las personas que tienen las cosas que nosotros queremos tener. Esto produce sentimientos de insatisfacción, frustración, desilusión, tristeza, decepción y enfado… ¡parece que no es el mejor camino para sentirnos bien con nosotros mismos! La base fundamental para lograr una buena autoestima es la aceptación de uno mismo con nuestros defectos y nuestras cualidades. Y dar la justa importancia a todos eso defectos y complejos que todos tenemos.

3. Realiza pequeños ejercicios de seguridad.

Nuestra autoestima se fortalece cuando nos enfrentamos a esos pequeños miedos del día a día o de la vida en general que todos tenemos. La clave no es sentirse seguro y capaces a todas horas, es afrontar el momento y dar ese paso adelante cuando nos sentimos inseguros y pequeños. Analiza tus miedos y las cosas que te da miedo afrontar en tu día a día, por pequeñas que sean. Además, piensa que nuestros miedos suelen ser mucho más grandes en nuestra imaginación de lo que realmente luego son. Cuando llegue el momento, no los evites, tienes que saber que eres capaz y quítale importancia… ¿Qué es lo peor que puede pasar? Nada, y si lo haces ganarás en confianza y seguridad.

4. Ten momentos de realización personal.

Es importante que conozcas cómo eres, cuáles son tus valores, capacidades y talentos, qué es lo que te motiva y que a partir de aquí encuentres un camino de realización personal. No todo el mundo tiene la suerte de realizarse personalmente con su trabajo o con sus circunstancias dadas, pero todos podemos buscar un momento o actividad donde sintamos que valemos y que se nos dé bien. Puede ser desde pintar, los idiomas, tocar un instrumento, hacer voluntariado, bailar, cocinar, el deporte… Busca una actividad donde puedas potenciar y desarrollar tus cualidades y sentirte bien.

5. Cuidado con la crítica autoedestructiva.

Ser críticos con nosotros mismo es fundamental para aprender de los errores y mejorar en ciertos aspectos. El problema surge cuando la crítica hacía nosotros mismo se torna rígida, desmedida, enjuiciadora y continua. No seas tan duro contigo mismo. Muchas veces somos más benévolos con los demás que con nosotros mismos. Y cuidado con entrar en el circuito de la sobre exigencia y de perfeccionismo cada vez que no crees estar a la altura de lo que te has propuesto. Ser perfecto no es el objetivo de tu vida ni de tu felicidad.

Y recuerda…

Tu valor no reside en lo que tienes, sino en quién eres

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