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4 Claves para comunicarte con tu hijo adolescente

Madre e hija contentas cocinando en la cocina

Es bien sabido por todos que comunicarse con éxito con los hijos no es tarea fácil y más en la adolescencia. En este periodo, habitualmente, los hijos se encierran en sí mismos, se alejan emocionalmente de los padres y son mucho más celosos de su intimidad…parece que tu hijo ya no es el que era, incluso te evita y responde de manera defensiva…

¡Que no cunda el pánico!

Tu hijo sigue siendo el mismo que era, con todas sus cualidades y defectos, sólo que está sufriendo un estadío a nivel biológico, emocional y social que él mismo muchas veces ni entiende ni controla. Ser adolescente no es tarea fácil, acuérdate, por lejos que te quede, de cómo viviste esta época y de los retos que tuviste que afrontar.

Aunque bien es cierto como remarcaba antes que tu hijo sigue siendo el mismo, en este periodo va a experimentar ciertos cambios. Uno de los fines de la adolescencia es acabar de desarrollar su personalidad, conocer su identidad, quién es fuera de los límites familiares, sus intereses, motivaciones y conseguir una autonomía y equilibrio personal. Estos cambios a los padres les suelen asustar, porque tienen miedo de que su hijo cambie «a peor», «se pierda» o «sufra»..

Pero… ¿no has pensado que esos cambios son necesarios y que pueden ser para mejor? Para llegar a ser un adulto y una persona íntegra tiene que pasar momentos de frustración, fracaso, decepcion para aprender de ello y desarrollar habilidades de afrontamiento para la vida. No es conveniente que les queramos proteger a toda costa. Ahora bien, sí debemos estar pendiente de ellos, ser figura de referencia y autoridad y ganarnos su confianza por difícil que sea. Es importante que él sepa que estás ahí y que puede contar contigo, aunque parezca que eso a él le da totalmente igual.

Pero ¿Cómo le puedo ayudar y saber si está bien o mal si no me cuenta nada? ¿Qué puedo hacer para que sepa que le quiero, entiendo y que puede contar conmigo, sin tratarle cómo a un niño?

Aquí van…

4 Claves para mejorar la comunicación con tu hijo adolescente

1. Abrete con él

Muchas veces queremos que nos cuenten sus cosas, sus preocupaciones, sus dudas, sus intimidades así sin más…por el mero hecho de que somos sus padres. Eso, a estas edades, no funciona así. Es probable que tu hijo se sienta alejado de ti y no tenga confianza para eso. Tienes dos opciones…obligarle a que te lo cuente…que suele acabar en bronca y que al final se encierre un poco más en sí mismo, o intentar poco a poco ganarte su confianza. Para que él se abra contigo es bueno que tú también lo hagas con él. Obviamente no le vas a contar todas tus intimidades y preocupaciones, pero sí puedes hablarle de tu día o de algo que te pasó en el trabajo. Él se dará cuenta de que no sólo le tratas cómo hijo/niño sino que compartes también con él cosas como hijo/ «adulto”.

2. Busca el momento y lugar adecuado

En el ajetreo del día a día y teniendo en cuenta de que muchas veces las cosas las hacemos como podemos, no nos damos cuenta de que para hablar con tu hijo adolescente tienes que conocerle. Es probable que no le sea fácil comunicarse contigo, porque te ve como su padre o madre, como figura de autoridad…y lo que siempre dicen…” !Tú no tienes ni idea, ni me vas a entender!». Las conversaciones en una mesa sólo con sus padres, en un cara a cara, y sobre todo cuando es modo interrogatorio, no funcionan. Tu hijo no es capaz de hablar así contigo. Busca momentos y ocasiones distendidas, en donde estéis a solas y medianamente relajados. Bien puede ser preparando algo los dos en la cocina, haciendo algún recado, cuando le vas a buscar después de alguna actividad, paseando por la calle… Ahí surgen las mejores conversaciones.

3. Se paciente

No es tarea fácil llevarse bien con un hijo adolescente. Es una época convulsa donde a nivel familiar casi siempre surgen conflictos y malos momentos, pero tenéis que saber gestionarlo de la mejor manera posible y saber que esta época tiene un final. No olvides que aunque sientas a tu hijo en muchos aspectos como un desconocido, no lo es, que te quiere y necesita tus normas, cariño y también tu flexibilidad para dar más margen en ciertas ocasiones. A veces, es normal estar saturados y cansados de ellos, pero cuidar esos momentos de los que he hablado antes: hacer recados juntos, cocinar juntos… es importante. Aunque sean pocos momentos y sientas que no se abre, él los está viviendo, se siente cerca de ti y está a gusto contigo, aunque repito, no lo parezca.

4. Cuida tus reacciones

¡Importante! Si tu hijo se abre y te cuenta algo…por favor no reacciones con enfado con un grito, con cara de susto, vergüenza o realmente sorprendido…aunque por dentro lo estés. Más adelante le harás saber lo que te parece, pero si de primeras lo que recibe de ti es una reacción donde se sienta prejuzgado e incomprendido será difícil que vuelva a contarte algo. Con esto no quiero decir que te tenga que parecer bien todo lo que haga, pero si te lo cuenta es porque necesita tu apoyo, cariño y comprensión por tontería que nos parezca, no una voz o un «vete a tu cuarto». En el primer momento hazle sentir comprendido y querido y proponle otro rato donde estéis más tranquilo para seguir comentando el tema. Ahí podrás también explicarle cuál es tu opinión al respecto y las consecuencias de sus actos.

Y recuerda…

Aunque tu hijo haya cambiado y no lo parezca, él sigue ahí, te quiere, escucha tus palabras y te tiene en cuenta.

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