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4 claves para disfrutar las vacaciones en familia

Familia disfrutando en la playa

Las vacaciones son un buen momento para descansar, hacer nuevas a actividades, cambiar de aires, reencontrarnos con nosotros mismos y cargar las pilas. Además, también es momento para la familia: disfrutar todos juntos, aclarar malos entendidos que estén enquistados desde hace tiempo, limar asperezas, mejorar la relación con los hijos y también entre los hermano…

Este año las vacaciones probablemente van a ser diferentes, bien porque nos quedamos sin viaje, bien porque llevamos muchos meses de intensa convivencia, pero no por ello debemos dejar de vivir las vacaciones familiares como un momento de oportunidad y disfrute

– Las vacaciones familiares no deben ser una carga, sino una oportunidad. –

Pero muchos pensarán, ¿oportunidad de qué? No sé cómo entretenerlos, acaban con mi paciencia, estoy agotado, no tengo un momento para mí, y al final más que vacaciones es trabajo y cansancio. Bueno…es verdad, tener hijos y educarlos requiere un esfuerzo, es cansado y puede haber momentos malos, pero… ¡También puede ser una aventura fascinante! y tienes mucho que disfrutar con tus hijos y estar atento a todo lo que te pueden enseñar.

– Hay que aprender a ser padres, nadie nace aprendido. –

A lo que me refiero con que “hay que aprender a ser padre” es que como padre o madre hay que aprender a gestionar los límites, tener el control de nuestra casa, disfrutar con ellos, educarlos, invertir tiempo de calidad, estar pendientes y aprender a gestionar todas las preocupaciones y miedos que esto conlleva.

Las vacaciones es un momento ideal para esto: conocer a tus hijos, disfrutar de ellos, establecer ciertos límites y orden si es que no los hay todavía, conocerte más a ti mismo en la faceta de padre y ser consciente de las cosas que puedes hacer mejor. Es decir… ¡es buen momento para vivir tu familia!

Por todo esto os traigo unas claves que pueden ayudar a que tus vacaciones familiares sean un éxito, las disfrutes, sean productivas y no acabe siendo un campo de batalla del que quieras salir huyendo.

Aquí van….

4 claves para poder disfrutar las vacaciones en familia

1. Redescubre a tus hijos.

Con las prisas del día a día, el trabajo, las rutinas y la vida apresurada probablemente no tengas mucho tiempo para dedicar a tus hijos, o si lo tienes muchas veces se intenta que estén realizando diferentes actividades. Las vacaciones pueden ser un momento para conocer mejor a tus hijos: ¿sabes cuáles son sus aficiones y las cosas que le gustan?, ¿conoces su forma de ser?,¿sabes cuáles son sus miedos, inseguridades y preocupaciones?, ¿hace cuánto no pasáis un rato padre-hijo charlando sobre la vida o sobre sus cosas? Los hijos cambian y hay que estar pendiente de ello, si no un día puedes despertar y… !no conocer a tu hijo! Aprovecha estas vacaciones para estrechar vínculos con ellos y dedica puntualmente un tiempo exclusivo a cada uno de tus hijos.

2. Planifica nuevas actividades.

No hace falta que realices un gran viaje para vivir una gran aventura en familia. Cambia un poco las rutinas habituales e introduce nuevos planes. Es importante que siga habiendo una planificación y horarios, aunque más flexibles… ¡organiza tu campamento de verano familiar! Anota distintos planes y los días en que se van a realizar, escríbelos en una cartulina y ponla en la cocina o salón. Al tenerlo planificado de antemano los niños se ilusionarán con las vacaciones. No hace falta que sean grandes cosas: ir a la piscina, excursión a la montaña, comida en la playa o campo, salida nocturna a ver las estrellas, tarde de manualidades, mañana de museo… También puedes preguntar a tus hijos una actividad que quieran hacer. Cada uno tendrá que adaptarse a sus circunstancias y el lugar en que se encuentre, pero siempre puedes organizar actividades entretenidas.

3. Disminuye las horas de pantalla.

Soy consciente de que muchas veces la manera de que los hijos estén entretenidos y no den «la murga» es dejarles el móvil, tablet, la videoconsola…Pero hay que luchar contra esta sistemática. ¿Por qué?, porque los niños cada vez están más hiperestimulados y como consecuencia no se entretienen con nada, se aburren y nada les interesa. Tenemos que intentar que en vacaciones descubran nuevas formas de entretenerse y que aprendan a tolerar el aburrimiento. Tiene que haber momentos de no hacer nada y si se aburren tienen que buscar estrategias para autorregularse. Pon unas horas al día de permiso para jugar con la «pantalla» y de dibujos, pero no permitas que jueguen más de ese tiempo estipulado. Aprovecha además para despegarte tú también del teléfono, resto de pantallas y «predicar con el ejemplo».

4. Cuídate a ti mismo.

Los niños aprenden a través de la observación. Es lo que el psicólogo Albert Bandura denominó «aprendizaje social». Las personas tenemos la capacidad de aprender observando a un modelo. El modelo de los niños son sus padres. Si tus hijos te ven todo el día estresado, cansado, preocupado, ellos también pueden estarlo. Es importante que tengas momentos para ti, de desconexión y descanso. Busca todos los días un momento donde puedas estar solo y tranquilo. Respira, relájate, lee algún libro, haz un poco de ejercicio… Para poder educar y atender a tus hijos necesitas estar bien tú. Y aunque tengas muchas responsabilidades familiares y las vacaciones puedas ser un poco intensas y agotadoras, también tienen que ser momento de descanso y disfrute… ¡ y que tus hijos lo vean!

Y recuerda…

Las vacaciones familiares son la oportunidad para reencontrarte con tu familia y redescubrir a tus hijos.

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