Septiembre es un mes intenso, de cambio, de despedida del verano y de vuelta a la rutina. Todo se reestructura con nuevos horarios y normas, es el momento esperado por unos y temidos por otros. Vamos a ver 3 claves para la vuelta al cole y de esta manera hacer que sea algo positivo para los más peques.
La vuelta al cole debería ser un motivo de alegría para los niños. Vuelven a reencontrarse con sus amigos, con sus profes, con el patio y toda la comunidad educativa del cole que les recibe con los brazos abiertos. Bien sabéis que la realidad a veces no suele ser esta: quejas, lloros, enfados, mimos de más…
¿Cómo gestionar la vuelta al cole, a la rutina, a los madrugones, a los libros y deberes?
Aquí os traigo…
3 claves para la vuelta al cole
1. Que sea motivo de alegría.
Los niños aprenden en gran parte a través de la observación de sus figuras de referencia, es decir, de sus padres. Es habitual encontrar a padres agobiados con la compra de libros y material, con la ropa o uniformes, forrando los libros, quejándose de ciertas cosas del cole…Si tus hijos te ven así, cómo van a estar contentos con volver al cole? Intenta que aunque lógicamente todo esto puede ser un tanto caótico y estresante, te vean disfrutar del momento. Compartir las tareas de comprar y forrar los libros, hablarles bien del cole y de los profes, que te vean contento por este momento.
2. Deberes: Calidad más que cantidad.
De este tema quiero hablaros más tarde en otro post pero ¡ojo al dato! Vale más que tu hijo esté sentado una hora haciendo los deberes, que no toda la tarde haciendo como que hace algo y luego resultar que no ha hecho nada. Es importante que después de todo el día tenga también tiempo para jugar, descansar y ser niño. Delimita el tiempo de deberes, estructúralo y escríbelo en un papel. Ponlo en la mesa de los deberes y que ese sea su horario. Cuando acabe este tiempo encargate de que sea momento para descansar y jugar.
3. Ojo con las extraescolares.
Querer que tu hijo vaya a fútbol, baloncesto, inglés, chino, pintura y patinaje es estupendo, pero ¡ojo! tu hijo también necesita tiempo para descansar, jugar o no hacer nada. Cada vez es más habitual que los niños después de clase durante todas las tardes tengan una o dos extraescolares. Saturar a los niños con mil y una actividades solo hará que o bien se saturen, que no rindan o que acaben agotados. Selecciona una o dos extraescolares y que tenga tiempo para hacer los deberes, para ir al parque, para jugar en casa, y para descansar.
Y recuerda…
El colegio debería ser siempre un motivo de alegría
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