Educar para el fracaso y aprender a tolerar la frustración es algo que debemos enseñar a nuestros hijos. Vivimos en un mundo muy exigente donde el aparente éxito se muestra en redes sociales a diario y parece que no hay margen para cometer errores.
Pero lo cierto es que el fracaso forma parte de nuestras vidas. Lo queramos o no, vivimos con el fracaso. En temas importantes o en pequeñas cuestiones del día a día. Y saber gestionar esas frustraciones y aprender del fracaso es esencial para nuestro bienestar emocional y psicológico.
Soy consciente de que suena un poco mal hablar de educar en el fracaso en la infancia. Y sin embargo, es clave para una vida adulta sana, para crecer con seguridad en uno mismo y para evitar que fracasar se convierta en un miedo irracional que paralice a la persona o la lleve a tomar decisiones autodestructivas.
Aquí van…
– Educar en el fracaso: 3 claves –
Vamos a ver cómo educar en la infancia para prevenir problemas de fobia al fracaso o atiquifobia (y sus consecuencias) a través de 3 consejos para educar en el fracaso:
1. Normalizar el fracaso.
Fracasar, cometer errores, hacer algo mal, no lograr los resultados esperados al realizar algo, es normal. Claro que nadie quiere equivocarse, pero lo cierto es que no existe quien nunca fracase.
Es importante asumir que el fracaso forma parte de la vida. No para dar por hecho que se van a cometer errores y no esforzarse por superarlos, sino para saber tolerar y entender que es parte del aprendizaje.
Un nivel de autoexigencia excesivo es tan negativo como la desidia hacia uno mismo. Así que es importante hacer entender a los hijos que el fracaso es habitual y común a todas las personas. Que les ocurrirá en cosas importantes y en otras que no lo son tanto pero que forman parte del día a día. Y que ellos son capaces de afrontar el fracaso y superar las dificultades porque tienen la capacidad, la energía y el valor para hacerlo.
Una labor importante de los progenitores para educar en el fracaso es tener una actitud adecuada cuando su hijo o hija falle. El modo de afrontar el fracaso escolar o pequeños problemas cotidianos es clave porque va a influir en cómo entiende el niño que debe comportarse ante el fracaso. No se trata de decirle que todo está bien y lo hace bien si no es así. Pero tampoco de hacer un drama ante estas situaciones.
Asumir que es parte de la vida normal, parte del proceso de aprendizaje y motivar para que actúe para superarlo es necesario.
2.- Volver a intentarlo.
El valor del fracaso es que nos permite superarnos. Hemos fallado, vale, pero eso no nos debe paralizar. Fracasar se convierte en una oportunidad para volver a intentarlo y lograr un resultado mejor.
Salir de la zona de confort sin miedo al fracaso en la vida adulta es algo que se aprende desde la infancia. Para ello se debe mostrar a los niños que ante los errores la mejor opción no es esconder la cabeza, abandonar y pasar página. Que la mejor forma de superar el fracaso es volver a intentarlo.
Nunca hay que quedarse en el enfado o la frustración. Es importante actuar para evitar bloqueos cognitivos por miedo al fracaso, dolor de cabeza o dolor de estómago que atenazan y paralizan. ¿Cómo? Animando a intentarlo de nuevo. Acompañándolo en el proceso. Señalándole cada mejora que consigue y dando a esta el valor adecuado.
Hay que dar un paso adelante y volver a intentarlo. Quizá tampoco salga a la segunda. Pero probablemente salga mejor que la vez anterior. Y es importante que se sienta acompañado en esos pasos.
No importa cuantas veces caiga uno, se vuelve a levantar. No importa el error, no hay que poner el foco en él, sino en la posibilidad de superarlo y en cada mejora conseguida en cada nuevo intento. Eso es lo importante, ir avanzando, mejorar, superarse.
3.- Fomentar la constancia.
Ser constante ayuda a lograr éxitos y a sentirse mejor con uno mismo. Para disfrutar de salud mental y calidad de vida es tan importante asumir que fracasar es algo normal como aprender a ser constante como medio de superar ese error y lograr mejoras.
En los estudios, en el deporte, en cualquier actividad cotidiana, la constancia conlleva mejoras. No abandonar por miedo a errar, trabajar por mejorar en aquello en que se ha fallado. Porque incluso cuando la mejora llega muy lentamente, ser constante es clave para alcanzar ese punto.
¿Qué nos enseña el fracaso?
Educar para el fracaso permite a las personas ver que hay nuevas oportunidades para mejorar. Nos enseña el valor de la constancia y de la superación. Nos ayuda a ser más fuertes y resistentes, fortalece nuestra personalidad y carácter, nos permite aprender más de nosotros mismos, nos ayuda a entender que a través del intento y el trabajo logramos avances.
Y eso nos enseña que podemos salir de nuestra zona de confort porque somos capaces de superar fallos y lograr éxitos. Aunque el camino esté repleto de baches, caídas, errores o fracasos. Ser constantes y tomar buenas decisiones nos permiten avanzar, no sentirnos paralizados, no minar nuestra autoestima.
¿Por qué el fracaso te hace más fuerte?
- Permite aprender y tomar decisiones para superarlo.
- Porque te da la motivación para esforzarte más y mejorar donde fallaste antes.
- Te permite analizar lo sucedido y abordar la situación de modo diferente para llegar a donde querías.
- Demuestra que intentándolo de nuevo está en tu mano lograr metas.
¿Cómo ayudar a un niño a no tener miedo al fracaso?
- No hacer un drama ante el fracaso infantil.
- No culpabilizar al niño del error pero si hacerle responsable de la actitud que tome ante ello al tiempo que le motivas a intentarlo de nuevo señalando en positivo las mejoras obtenidas en cada nuevo intento.
- Aceptar tú mismo que tu hijo comete errores y acompañarle en la gestión de los sentimientos que le genera, fomentando que sea constante e intente de nuevo aquello en lo que falló.
- Estimular su autoestima apreciando las mejoras y avances logrados así como animándole y motivándole a seguir con ello.
- Proporcionarle un ambiente seguro y emocionalmente estable para que no se convierta en un miedo más y acabe generando un problema de atiquifobia.
- Ayudarle a ver y entender qué le ha impedido hacer bien algo, siempre de forma constructiva y animarle a encontrar medios diferentes de abordar la cuestión para lograr su objetivo.
¿Cómo superar la atiquifobia o miedo al fracaso?
- Rebajar el nivel de autoexigencia.
- Aprende a quererte y ser consciente de que tus fracasos no marcan tu valor.
- Ser constante e intentarlo de nuevo para que compruebes que es posible superar la situación y empezar a superar los bloqueos.
- Aprende que cometer errores es humano y que eres humano.
- Motívate.
- No establezcas metas inalcanzables, establece metas realistas y señala mini metas, escalones o pequeños pasos que es posible conseguir y que te permitirán llegar en el futuro a la meta que te has marcado como objetivo.
- Identifica el error o los motivos que han impedido alcanzar la meta.
- Aprende a abordar la situación de modos diferentes para llegar a donde quieres.
Espero que el artículo te haya sido útil. Cualquier duda o pregunta, no dudes en consultarme.
